Compatibilidad en el Amor - Astrología Védica
¿Qué significa realmente la compatibilidad? ¿Es un error reducirla únicamente al signo solar? ¿Por qué?
La compatibilidad entre personas según la astrología es un tema algo complejo, porque nosotros somos seres complejos. Cuando uno nace el cielo cósmico tiene a ciertos “protagonistas” que marcan energías a tu nacimiento, estos protagonistas son los astros. Claro que el sol es súper importante, de allí viene esta forma coloquial de ver a la astrología; por ejemplo yo podría decir “soy Aries” porque nací el 19 de abril, pero realmente sólo el sol se ubicaba en la constelación Aries ese día. Hay más protagonistas: la luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, etc. Ellos también forman parte de este cielo cósmico que te vió nacer y que también marcan energías en tu nacimiento.
La compatibilidad en la astrología es analizar qué tan bien o que tan mal ctuarían mis energías (mi cielo cósmico con todos mis protagonistas) con, por ejemplo, tus energías. Si mi luna está en una constelación de agua (Cáncer, Escorpio, Piscis), por ejemplo; qué tan bien podría llevarse con tu luna de fuego (Aries, Leo, Sagitario). Ojo que la compatibilidad astrológica no sólo se aplica al amor, se aplica a cualquier relación: sociedades para negocios, amistades, contratos, acuerdos a largo plazo, etc.
¿Qué elementos de la carta natal debería observar antes que el signo solar y por qué?
Todos, en realidad debemos ver todos. Para la astrología védica el sol es importante, sí, pero los demás astros (los grahas) también lo son. En la astrología védica tradicional estudiamos los 7 astros más importantes de tu cielo: el sol, la luna, Venus, Mercurio, Marte, Júpiter y Saturno. Estos 7 “protagonistas” deben (en teoría) llevarse medianamente bien con el cielo cósmico de la otra persona. A este estudio le añadimos 2 componentes más: Rahu y Ketu. Ellos no son astros, son puntos matemáticos súper importantes impregnados en todos los cielos cósmicos de todos nosotros, y son de gran importancia porque están relacionados con el karma de nuestras vidas pasadas y de lo que haremos en esta vida.
Puedes analizar qué tán compatible es tu sol con el mío, sí. Pero es más importante revisar que tan bien o qué tan mal se llevarían nuestras lunas, por ejemplo. Para la astrología védica la luna simboliza a nuestra mente, nuestros recuerdos de niñez, nuestra relación con mamá, dónde nos sentimos seguros, en casa. Para análisis del amor yo estudiaría mucho la compatibilidad de ambas lunas, ese astro marca la vida emocional de las personas.
Y todos los demás astros también son importantes; Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno.
¿Por qué dos personas del mismo signo pueden vivir y manifestar sus relaciones de maneras completamente diferentes?
Porque somos más que un solo signo. Imagina a los signos como paradas de bus y a los astros como los buses que van por toda la Avenida Javier Prado. Ser “Virgo”, por ejemplo, sólo significa que el sol estaba en la parada de bus “Virgo”; pero tal vez la luna estaba en la parada de bus “Sagitario”, y Venus estaba en la parada de bus “Leo” junto con Mercurio. Cuando uno se imagina así a su carta, logra entender que somos más complejos que sólo nuestro signo solar, tenemos más historias que contar.
Yo puedo “ser Sagitario” porque nací el 10 de diciembre y mi amiga puede también serlo porque nació el 2 de diciembre. Pero naturalmente tenemos diferentes lunas, eso es obligatorio ya que la luna cambia de signo cada 2 días. Y si nacimos en diferentes años (por ejemplo yo en 1994 y ella en 1997), tendríamos diferente a Venus, a Mercurio, también a Marte; y probablemente también a Júpiter y a Saturno.
¿Qué nos revelan la Luna, Venus y Marte sobre nuestra forma de vincularnos?
La luna es nuestra mente y nuestros recuerdos de niñez. Desde la astrología podemos afirmar que nuestra relación con mamá y con nuestra familia nuclear es extremadamente importante para nuestras futuras relaciones amorosas. Inconscientemente siempre terminamos buscando lo que vimos en casa, lo que nos parece familiar. La luna simboliza eso, ese confort que sentías de niñ@ luego de comer tu plato favorito hecho por tu mamá.
Venus simboliza tu lenguaje del amor, y en el caso de los hombres heterosexuales simboliza a su futura esposa. Venus es el astro que realmente nos habla de nuestra forma de amar, cómo expresamos que amamos a alguien, bajo qué circunstancias. Tal vez una Venus en Piscis te ame con locura y pasión, lo de todo por ti, te llene de poesías de amor. En cambio una Venus en Aries te va a proponer actividades extremas, como saltar con paracaídas de un avión, ir en cuatrimoto a la Huacachina todo el día, correr una maratón; su lenguaje del amor es sentir la adrenalina del momento y compartirla contigo.
Marte simboliza la acción y el futuro esposo/novia de una mujer heterosexual. Ese astro contiene nuestra capacidad de hacer las cosas sin pensarlo dos veces, lo que nos hace sentir vivos. Sobre todo en los cielos de las chicas Marte simboliza a tu futuro chico, el que vas a atraer y será tu futuro esposo. Ese refrán que dice “las mujeres son de Venus y los hombres de Marte” es completamente cierto para la astrología.
¿Qué papel juegan los elementos —fuego, tierra, aire y agua— en la compatibilidad amorosa?
Sí juegan un papel importante si es que analizamos qué astros se ubicaron en esos signos, sobre todo la luna. Las energías de tierra (Virgo, Capricornio, Tauro) siempre van a llevarse súper bien, entienden la energía del trabajo constante, la estabilidad económica y el orden. Las energías de fuego (Aries, Leo y Sagitario) también se llevan bien entre ellas porque conocen y comprenden esta intensidad que a veces puede quemar. Las energías de aire (Géminis, Libra, Acuario) también se llevan bien entre sí porque les atrae la curiosidad, el aprendizaje constante, quieren descubrir el mundo entero. Y las energías de agua (Cáncer, Escorpio y Piscis) también se llevan bien entre sí, ya que entienden que el amor intenso debe ser intenso, entregado, pasional; son los que más aman.
El tema se pone complejo cuando empezamos a analizar una interacción entre, por ejemplo, un signo de fuego como Aries con un signo de tierra como Virgo. Aries es impulsivo, quiere sentirse vivo a través de experiencias llenas de adrenalina y emoción; Virgo no. Virgo la piensa mucho antes, analiza todas las posibilidades habidas y por haber para recién lanzarse a la aventura. Allí es cuando empiezan los problemas.
¿Existen signos que, en teoría, sean naturalmente más compatibles entre sí? ¿Y qué combinaciones suelen enfrentar mayores desafíos? ¿Podría compartir algunos ejemplos y explicar por qué?
Sí, los signos que están a 4 signos de ti usualmente son con los que mejor te llevarías, y los que están a 7 signos de ti son con los que mejor atracción sentirías. Por ejemplo, si tengo la luna en Aries me sentiría excelente con una luna en Cáncer (a 4 signos de mi) ya que me da confort, seguridad, sensación de hogar. A 7 signos de mi está Libra, y siempre sentiré una atracción inexplicable por ellos, son todo lo opuesto a mi.
Los desafíos usualmente los encuentras con signos a 6 signos de ti, es una energía algo complicada. Por ejemplo, si tengo la luna en Aries, a 6 signos de mí está Virgo. No me llevaría bien con los Virgo, sentiría que es una energía algo pesada, complicada, no los entendería. Ojo que esta incompatibilidad no es sentencia de fracaso en el amor, para nada. A veces hay choques de lunas pero mucha atracción por Venus o Mercurio, y allí es cuando la cosa se pone interesante y desafiante.
Esta regla no es perfecta, ya que somos súper complejos, pero suele ser el punto inicial de cada sinastría.
¿Qué es exactamente la sinastría y cómo funciona este “encuentro de mapas astrales” entre dos personas?
Una sinastría es el análisis completo de armonías o conflictos entre los astros de una pareja. Casi siempre existirán “coincidencias” entre planetas (por ejemplo, mi Venus sobre tu Saturno, tu Marte sobre mi Luna, etc) y son éstas las que se analizan para entender la futura o actual interacción entre las formas de entender el mundo y el amor la pareja.
Cada coincidencia planetaria es una historia profunda y compleja, porque chocan dos formas completamente diferentes de comunicar, sentir, acariciar, validar. Usualmente estas formas vienen por default, de fábrica, y no se pueden cambiar.
Lo que se puede hacer es entender cada coincidencia y trabajar en ella. Siempre el conocimiento nos hace libres, nos quita este peso de incertidumbre emocional. Tal vez tu pareja no es tan “cariñosa” contigo porque su lenguaje del amor no es el contacto constante, pero sí lo es los actos de servicio, el estar siempre contigo en los momentos difíciles, o tal vez si lenguaje del amor son los pequeños detalles, el desayuno preparado cuando te levantas, los postres que te compra luego de salir de la oficina porque sabe que te encantan. Toda esa información está allí, en la carta natal.
Cuando se analiza una sinastría, ¿qué indicadores suelen hablar de una conexión sana y cuáles podrían considerarse señales de alerta dentro de una relación?
Una relación sana se da cuando no hay peleas frecuentes, y cuando existe la capacidad de comunicar bien las emociones luego de alguna discusión. Creo que eso es lo más trascendental, la base de cualquier sinastría.
Esta información la tiene Marte, ambos Martes deben estar en armonía. Las parejas pueden amarse con locura y pasión, pero cuando Marte está muy activo e incómodo, ninguna relación a largo plazo es sostenible.
¿Qué diferencia hay entre una relación con mucha química y una con verdadera compatibilidad a largo plazo? ¿Puede existir una atracción muy intensa sin que necesariamente haya bases para una relación estable?
Sí, por eso siempre recalco que somos seres muy complejos. El gusto inicial y la química están relacionadas con la luna y Mercurio. Cuando ambos se conectan con la otra persona puede surgir una linda amistad o una pasión descontrolada. Pero los astros encargados de crear una relación a largo plazo no son ellos, son los astros más grandes: Júpiter y Saturno. Ellos son los encargados de bendecir un matrimonio, un contrato, un acuerdo que durará muchos años.
¿Qué aspectos suelen indicar que dos personas tienen necesidades emocionales distintas o que hablan "lenguajes del amor" diferentes?
¡La luna! Es el astro emocional más importante. Nuestra historia familiar está contenida en la luna. Una luna en Capricornio, por ejemplo, está siempre enfocada en el trabajo, en el éxito profesional. Su forma de amar será a través del servicio, de encargarse de ti y de llenar todas tus necesidades económicas. Puede sentirse como una luna algo distante, fría, saturnina, pero no incapaz de amar. Ellos ven el amor como una empresa, necesitan encargarse de ti, ser responsables por ti.
Por el contrario, una luna en Leo necesita validación constante. Leo es el sitio del rey, y éste debe ser admirado constantemente por sus súbditos. Una luna en Leo es capaz de amar mucho, muchísimo, pero sus necesidades de validación y admiración necesitan ser atendidas siempre.
Allí es cuando ambas lunas chocan y no se crea la armonía deseada. Una ama a través de la protección, seguridad y estabilidad; y otra ama a través de la admiración constante. Ambas lunas pueden quererse mucho, pero no llegan a satisfacer las necesidades de la otra luna.
¿Qué configuraciones suelen aparecer en parejas que se quieren profundamente, pero terminan repitiendo los mismos conflictos o patrones de relación una y otra vez?
Estas situaciones son usuales cuando Marte está conectado de forma incómoda. Marte simboliza la acción, la aventura; pero también simboliza la pelea, las discusiones. Este astro guarda la información de cómo nos enojamos, cómo reaccionamos ante una discusión fuerte, qué solemos hacer o cómo nos vamos a comportar luego.
Cuando mi Marte, por ejemplo, choca con el Mercurio de otra persona, es probable que las discusiones por malos entendidos se den siempre. Nuestro talón de Aquiles será la falta de comunicación y el teléfono malogrado, eso encenderá nuestras peleas siempre. Podemos querernos mucho y tener lunas muy compatibles, pero ese Marte siempre estará allí molestando un poco.
¿Hay indicadores en la astrología que sugieran que una relación viene a transformarnos o enseñarnos algo importante, aunque no sea para siempre?
Sí, claro que sí. Hablé sobre estos puntos kármicos y misteriosos: Rahu y Ketu, ellos son los encargados de darnos lecciones de vida en nuestras relaciones. Cuando ambos puntos son parte de las “coincidencias” se crean estas relaciones kármicas inolvidables, las que nos pulen y nos preparan para el real amor. Usualmente es ese amor que no puede ser, que hay algo que no cuadra al 100%. Están llenas de pasión y miedos internos, por ambas partes. Solo se cruzaron en esta vida para aprender una lección pendiente de una vida pasa, por eso se siente como vivir un deja vú. No es el amor de tu vida, pero es la persona que jamás olvidarás.
A veces tenemos que experimentar estas relaciones, vivir la experiencia y el dolor del desamor. Es la única forma en que realmente aprendemos la lección y nos volvemos más sabios. En ese punto de sabiduría es cuando realmente llega el amor bonito, el de las películas de Disney.
A veces se usa la astrología para justificar conductas dañinas (“soy celoso porque soy Escorpio”). ¿Cómo puede la sinastría ayudarnos a comprender los conflictos sin caer en etiquetas o excusas?
Y es que esas etiquetas sí son verdad (algunas) y tienen un trasfondo bastante profundo. La energía escorpiana sí suele ser celosa pero porque tal vez en la infancia careció de amor, o se lo dieron por momentos y luego se lo quitaron. Entender la historia completa de cada constelación nos abre los ojos y nos invita a ser más compasivos con todos. Cada persona que pasó por tu vida tiene una historia familiar compleja, tú solo te cruzaste con el resultado de esa historia.
La astrología te da unos lentes de compasión muy bonitos, te ayuda a comprender la historia inicial de cada persona. La manifestación de los celos, la antipatía, la frialdad, son sólo eso: manifestaciones. La historia detrás de eso te narra el por qué, te cuenta también cómo mejorarlo y aceptar que algunas cosas ya vienen así y no se pueden cambiar.
¿Hasta qué punto una carta astral o una sinastría muestran tendencias y hasta qué punto el éxito de una relación depende de la madurez emocional, las decisiones y el trabajo de cada persona?
La sinastría te lo dice todo, realmente todo. Lo que también se tiene en cuenta en una sinastría es en qué ciclo de vida se encuentran ambas personas. Nosotros vivimos ciertos aprendizajes importantes mientras vamos avanzando de edad (a los 22 años, luego a los 27, luego a los 32 y contando). Es completamente diferente una mujer de 21 años versus una mujer de 31 a nivel astrológico. Hay planetas que a los 21 años aún no han despertado, aún no han madurado siquiera.
Por eso siempre es bueno vivir cada etapa de tu vida con mucha pasión y no saltarse ciclos, porque estás yendo en contra de tu propia naturaleza. Es como enviar a un niño de prekinder a unas olimpiadas de matemática algorítmica, no lo vas a lograr, no porque no seas capaz, si no porque no es tu tiempo aún.
Para alguien que se siente frustrado en el amor, ¿qué debería mirar primero en su propia carta astral antes de buscar compatibilidad con otra persona?
¡A Mercurio! Según la astrología védica el astro que nos dice cómo conectamos primero con alguien es Mercurio. Para nosotros Mercurio simboliza la forma en cómo hacemos amigos, la forma en cómo coqueteamos también.
Si, por ejemplo, tienes a Mercurio en Géminis, la mejor forma de conectar con amigos (y con tu futura pareja) es a través del deporte, o de los viajes cortitos. Es probable que hagas amigos jugando tenis, o yéndote de viaje por 3 días a Cusco; y en ese proceso también puedes conocer a alguien especial.